LA ECONOMÍA MUNDIAL 2025




Estados Unidos es la economía más grande del planeta y junto con China que es la segunda economía, suman casi el 50% del PIB mundial. De ahí la relevancia de lo que pase con estos dos países tanto en el ámbito económico como en el político, social, cultural y militar. 
EEUU tose y el mundo se resfría.






Estados Unidos detenta el mayor PIB mundial con más de $27 mil mil millones, le sigue China con algo más de $17 mil millones y el tercero es Japón con $1.1 mil millones o el 4% . Para el 2023 y 2024 el PIB de EEUU crece más que el de su seguidor, probablemente debido al enfriamiento de la economía china a propósito de su crisis inmobiliaria.






En términos absolutos del PIB la diferencia entre las economías de los dos gigantes es menos de 2 a 1, sin embargo cuando se compara su PIB Percápita la deferencia es un contunde 4 a 1. El ingreso y las condiciones de vida de los estadounidenses son mucho mejores que su par chino. Y las distancias se han mantenido por más de  25 años.




Al compararse PIB per cápita con moneda de cada país, el de China es mayor porque incluye sus devaluaciones.



Comparando el comercio internacional estadounidense respecto a las agrupaciones económicas, observamos que la Unión Europea en conjunto exporta e importa casi 4 veces más que EEUU.  Los BRICs (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en conjunto un poco más y la misma China que casi dobla el comercio internacional del gigante norteamericano.

Del mismo cuadro resaltamos el déficit comercial estructural que tiene EEUU y que será una de las poderosas motivaciones para la nueva política económica y comercial que planea imprimir la administración Trump, misma que ha provocado nerviosismo en el sistema financiero mundial.




Los próximos años, iniciando en 2025, el mundo asistirá a cambios dramáticos en la economía y el comercio mundial impulsado por la ofensiva de EEUU y por las respuestas que el resto de países trataran de dar para defender su posición y la de sus poblaciones. Al final se podría salir con un mundo con solidos bloques que anulen sus fuerzas o con un hegemón económico que dicte las formas económicas y de vida, por largo tiempo. Dicho cambio de rumbo se asienta en:

 


El capitalismo no tiene un crecimiento armónico y permanente, más bien desde inicios del siglo XX se observa claramente la figura de ciclos  en donde hay cúspides y baches en sus resultados. Incluso estos ciclos parecen repetirse con claridad cada 40 años. De la gran depresión del 1929, paso a un periodo de guerra y post guerra que permitió crecer la economía  hasta volver a caer en 1973 por el embargo petrolero árabe y luego volvió a crecer a un gran ritmo hasta caer en 2009 por el derrumbe de las hipotecas subprime. Si es así estamos en un periodo intercrisis con un rango teórico de 7 años, en el cual también se dan minicrisis de recesiva como es la que estamos lidiando posterior al golpe de la pandemia C19.




Esas minicrisis se pueden observar claramente en la curva de crecimiento de la producción mundial y en sus baches significativos de 2009, 2015 y 2020,  por ello, es posible que en los próximo 2 años se puedan presentar quiebres significativos en la economía y entre ellos una grave recesión iniciada en los EEUU.





Igual cimas y baches (ciclos) se pueden observar en la curva de comercio mundial.






Otras causas del ciclo y el surgimiento de la crisis (recesión), es la inflación. Si no se controlaba este fenómeno podría tener un impacto decisivo en la economía mundial. La inflación se presentó en el mundo como resultado de la entrega de grandes volúmenes de  recursos a la población, destinada para que se quede en casa pero tenga el dinero suficiente para no romper la rueda del consumo. Con ello se evitaba una recesión profunda a cambio de una inflación significativa.

La entrega de los recursos, en la casi generalidad de los casos, fue a costa de emisión inorgánica y grandes deudas contraídas.

Pasada la pandemia el mundo se encontró con mucho dinero en circulación y escasez de insumos de consumo debido a la falta de materias primas claves, la escasez de contenedores e incremento de precios de fletes, reducción de oferta de la industria china debido a los cierres intermitentes que ocasionó su política 0 covid, incremento de precios de petróleo y carbón, ruptura de cadenas de suministros a efectos de la guerra Rusia – Ucrania y el incremento especulativo de precios en las corporaciones, lo que provocó la reacción de los agentes económicos y gobiernos para un incremento generalizado de los precios.  

En el gráfico precedente se puede observar como el pico alto de inflación fue a mediados del año 2022 y las economías más afectas fueron las de Brasil y la Zona Euro. Además se observa que la inflación afectó a todos los productos (inflación subyacente) y no solo a los sensibles frente a cambios de condiciones como son los alimentos y los combustibles y éstas inflación subyacente se esta demorando en controlarse.



En éste gráfico se aprecia como el gobierno de EEUU a través del Departamento del Tesoro y la Reserva Federal, a partir de 2019 incrementaron geométricamente su oferta monetaria para enfrentar la necesidad de liquidez en la pandemia, para 2022 se estabiliza la emisión.


Según los reportes del Banco Mundial la oferta monetaria de China fue mucho mayor; concita preocupación es que luego de 2023 China sigue sin controlar su emisión al contrario del resto de economías (ejemplo EEUU, VietNam).


Otro factor determinante para el cambio de ciclo y una venidera reconfiguración del orden mundial es el estructural déficit comercial que acarrea EEUU desde hace casi 4 décadas; aun cuando sean sus mismas corporaciones nacionales que producen en territorios extranjeros para aprovechar las ventajas comparativas y luego reexportan a territorio estadounidense, sin embargo, es evidente que las economías extranjeras están vendiendo más en EEUU por lo que una recesión importante se está incubando debido a que el producto local no produce y vende en cantidades suficientes para cubrir la demanda y absorber su mano de obra. Revertir la situación de más de USD 1.4 billones de déficit comercial no es posible con un dólar fuerte (sobrevaluado hasta en un 25% según organismos económicos) pues encarece sus exportaciones, por lo que el gobierno estadounidense deberá tomar algunas acciones de orden comercial, fiscal y político resultado de lo cual un sacudón fuerte y un cabio de ciclo económico se avecina. 


Debilitar al dólar para hacerlo instrumento de exportaciones competitivo, conlleva algunas acciones complementarias, entre ellas:




La economía estadounidense mantiene deuda pública desde la década de los 70's y se agrava a partir de 2010, actualmente tiene una deuda de alrededor de 35 billones de dólares o el 124% de su PIB . China tiene menor deuda pública pero está en el orden de 15 billones de dólares o el 84% de su PIB. De igual forma esta alta deuda obliga al gobierno a incrementar sus ingresos y reducir su déficit fiscal origen de dicha deuda.

Estas son algunas de las acciones que constarán en la agenda económica estadounidense para dicho efecto:

















Las economías más endeudas son las avanzadas, las que en promedio superan el 100% de su PIB. Ese endeudamiento trasladan al déficit fiscal, inflación exportada y tasa de interés alto al resto del mundo. 

Para controlar el problema de la deuda externa el FMI recomienda:


Finalmente, otro elemento que puede cambia el ciclo económico es el factor ambiental. Profundos cambios o incontrolables movimientos ambientales pueden desequilibrar la economía mundial afectando la producción, el comercio y la vida misma de los habitantes. La alteración climática que la ciencia viene advirtiendo desde hace décadas parece no preocuparles a las autoridades mundiales, sobre todo a la recién posesionada administración Trump.








En este grafico de seguimiento al efecto invernadero proporcionado por la Comisión de Cambio Climático de las Naciones Unidas, se puede observar como el indicador de emisión de carbono que tuvo un descenso en la época de pandemia, no solo volvió a su estado anterior, sino que se incrementó.

La administración Trump anunció su retiro del acuerdo para control de emisión de carbono, porque considera alarmista la posición y desventajosa para la industria de su país.

Previo a revisar los retos de la economía mundial para 2025, cabe repasar cuales fueron los retos planteados para el 2024.

Luego de la crisis de los años de pandemia, los años 2022  y 2023 fueron años de rebote, de alto crecimiento; el mundo retornó a sus actividades productivas, comerciales y de consumo y esto generó un ambiente de empuje y progreso, sin embargo pesaban como anclas la emisión inorgánica hecha sostener el consumo de la población encerrada, lo que al final devino en una inflación significativa.

El reto sustancial para el año 2024, fue controlar la inflación con políticas monetarias y crediticias más flexibles, pues el incremento de la tasa de interés y restricción del crédito que se habían tomado en los dos años anteriores, habían generado una sombra de recesión sobre todo en las economías desarrolladas.  

Rondaba la posibilidad de una crisis bancaria general, cuando los clientes no pudieran cubrir sus obligaciones y/o las entidades financieras no pudieran cubrir sus propias obligaciones. La extrema vigilancia al sistema financiero de cada país, la reducción de tasas interbancarias y la inyección de recursos desde lo publico, evito el colapso.

Otros retos estaban en el manejo de la creciente deuda publica de los países, los que se buscó refinanciar, reperfilar o canjear, incremento de las reservas a partir de fuertes ajustes económicos, así como programas de asistencia sobre todo a países en desarrollo. Con todas esas medidas el impacto nos e ha eliminado, solo se ha pospuesto.  

El problema ambiental marcó su agenda pese a la reticencia de algunos países, pero la evidencia de cambios climáticos obligaba a tomar medidas y a la par se impulsaba la necesidad del cambio de matriz energética sostenidas en petróleo y carbón hacia fuentes limpias y eco sustentables. 

Luego del frenazo de los años de pandemia, el mundo reanudó con mayor ímpetu su ingreso a la era de la inteligencia artificial, la robótica la energía limpia, biotecnología, computación avanzada, exploración espacial, nuevas economías digitales y para ello los materiales para sostener las nuevas tecnologías se vuelven vitales: minerales críticos, tierras raras y minerales estratégicos. Y a su conquista se lanzaban los países desarrollados encabezados por los EEUU.


Para lidar estos retos, tanto en el corto como en el mediano plazo, se había recomendado:

El balance final del año 2024 nos muestra que las economías avanzadas cumplen con la mayor parte de las recomendaciones mejorando su condición, sin embargo, los países dependientes pagan la factura lo que se refleja en sus deficitarias balanzas de pagos, es decir que exportan más recursos que los que los países desarrollados transfieren a sus economías, sea vía contribuciones, empréstitos, comercio internacional o remesas. De igual forma avanzan con el aseguramiento de minerales críticos y tierras raras sean por concesión, compra o guerra.


Un ambiente de incertidumbre es lo que se percibe en las economías del mundo y se ha agravado por el cambio de autoridad en los EEUU, la inestabilidad política en algunos países de Europa y Asia y la falta de certezas sobre las medidas económicas, políticas, estratégicas y sociales que pudiera tomar los países desarrollados

 

La incertidumbre comercial recrudece a partir del tercer trimestre, en el grafico se observa el incremento y especialmente la desconfianza se ubica en la zona euro. No hay claridad en los actores económicos del mundo sobre las decisiones comerciales a tomar por los países desarrollados y  principalmente EEUU, respecto a:

Aranceles: Impuestos sobre productos importados o exportados.

Cuotas de importación: Límites a la cantidad de productos que se pueden importar.

Subsidios a exportaciones: Incentivos a sectores exportadores.

Acuerdos comerciales: Tratados de libre comercio, unión aduanera, acuerdos bilaterales.

Regulaciones sanitarias y técnicas: Normas que pueden restringir el comercio.

Un cambio en cualquiera a de estos ítems podría provocar un desbalance en el comercio mundial.

La política fiscal es otra incertidumbre para el 2025 y cualquiera de las decisiones que se tomen para atenuar deuda externa, reducir déficit fiscal o incrementar ingresos vía carga impositiva, no solo impactarán a los países proponentes sino que cuando se trate de los grandes actores: EEUU, China, G8, BRIcs, Zona Euro, sus repercusiones serán globales.

EEUU enfrentan el problema de la fortaleza artificial del dólar que encarece sus exportaciones, un gigante déficit fiscal y una deuda publica que supera su PIB anual. Cada uno tendrá políticas fiscales enfocadas pero convergentes, así, reducir el déficit fiscal implicaría incrementar impuestos, que por el momento no parecen estar en el radar de la administración Trump y reducir gastos sobre todo los destinado a cuidado de salud, educación pública, carga burocrática, jubilados y el problema de la migración que consume recursos de su presupuesto. 

También implicaría política monetaria, por el lado de reducir la tasa de interés con lo que se pretende quitar presión sobre el dólar y en último caso la sobreimpresión de moneda para devaluar el dólar, pero dado el peso autonómico de la Reserva Federal esta opción parece mas lejana y más podría encaminarse por la colocación de dólares en el mercado cambiario para abaratar la moneda frente a sus pares mundiales. En el caso de China, la segunda economía mundial, sus preocupaciones están por el lado de liquidar su crisis inmobiliaria (6,5% del PIB) y reactivar su producción, pero controlar su emisión inorgánica no está entre sus preocupaciones y más bien le ha conferido una ventaja competitiva para el intercambio comercial.  


En el grafico se puede observar como se desploman los precios en el sector 3 de la vivienda China, esto es en el destinado a la vivienda popular,

Europa por su lado, resultaría la más afectada tanto por las presiones externas cuanto por la de países de su mismo continente, pero fuera de la órbita del Euro. Latinoamérica y el resto de economías en desarrollo  sentirán el impacto de las políticas de las economías desarrolladas lo que podría traducirse en disminución de los flujos de capital e incremento de los interés para sus créditos lo que agravaría la situación de su endeudamiento publico, mientras es obligada a severos ajustes fiscales que garanticen estabilidad económica y cumplimiento del pago de las deudas. 

Otro signo de la incertidumbre es el comportamiento del mercado financiero y bursátil y un indicador clásico es el comportamiento de la tasa de corto plazo que suele bajar para incentivar la producción y evitar una recesión general o incrementarse para evitar la fuga de capitales. En el gráfico observamos el descenso de la tasa de interés que se estaba gestionando con el objetivo de redireccionar los flujos hacia la inversión y reactivar la economía, pero que cambia su comportamiento para incrementarse justamente por el temor y los actores prefieren colocarlo en bonos o inversiones de plazo más seguros. Según los dos gráficos el mercado en EEUU se evidencia más nervioso (-1,9) que sus pares zona euro (-1,8) y mucho más que sus pares de economías emergentes (- 0,55).

Por lo expuesto las perspectivas de crecimiento para el 2025 son más bien modestas y de ser alteradas en sus metas incluso podría verse en una situación de decaimiento y con ello de franca recesión. Con ésta conclusión coinciden algunas fuentes económicas globales consultadas, entre ellas: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, Comisión para América Latina, la publicación The Economist, entre otras.

Según las publicaciones consultadas, el mundo crece apenas un 0,1% y sobre todo impulsada por el  crecimiento de India ( 6,5%), China (4,6%) y de otras economías emergentes. EEUU espera crecer casi igual que en el 2024 y se mira con preocupación las economías de la Zona Euro (Alemania, Francia y España) que apenas crecen o decrecen y se colocan en franca recesión. La 3ra. economía del mundo japón tiene un paupérrimo crecimiento ( 1,1%) y  en Latinoamérica el gigante Brasil y Mëxico igual verán decrecer sus economías.


En el cuadro anterior se puede evaluar las .mismas proyecciones realizadas por Banco Mundial , FMI y Cepal.


Entonces lo que le espera a la economía mundial en el 2025 se resume en:

Finalmente, los riesgos que enfrentará la economía mundial en el 2025 son: